Usted no deja que lo vea
se vuelve lo suficientemente grande para que lo habite
me deja la casa de su cuerpo abierta
su voz al alcance de mis cuerdas;
todo se vuelve peligrosamente manso
el aire navega de puerta a puerta
hace flotar las cortinas
me atraviesa las manos;
mi libertad de investigarlo y poseerlo
es una trampa lenta:
voy quedando doblada en sus cajones
dormida en su almohada
encendida en su jardín
perdida en los pasillos
florida en su ventana..
Usted cierra los ojos
y respira por la boca otra habitación libre
otra torre sin rejas
otro puente sin guardias..
Su espalda se multiplica
y yo me quedo otro rato más
otros mil ratos más
a fundar su belleza,
como he fundado ya
las nubes y las olas.
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