lunes, 9 de agosto de 2010

Ella Se Fue.

El viento silba cuando atraviesa el túnel de su estómago;
Ella puede pasar su mano de lado a lado,
es un disco perfecto de nada.
A veces se despierta del dolor insoportable
en la carne que no tiene.
Pero duele más la ausencia del posible dolor.
A veces lo olvida; a veces lo incorpora;
a veces quiere ocultarlo y a veces desfila su mutilación.
Sólo el viento puede atravesarla,
todo lo demás desaparece.
Ella desaparecerá pronto y lo sabe,
consumida por el abismo redondo de su cuerpo;
por el hambre de las entrañas que ya no tiene.

Soy una Eva

Soy una Eva, un manojo de ansiedades con un río oscuro y agitado sobre la espalda.
Soy una Eva que sabe lo quiere cuando lo ve, y no distrae sus instintos con anuncios de neón que bajen del Cielo o el Mercado.
Si muerdo una manzana sobre tu pecho no siento que es pecado, no me siento original por nutrir mis deseos. Solamente voy por los caminos que no me opaquen la piel; no me interesa sumergirme en las llamas buscando la otra costilla si puedo vivir con una. No me interesa la indumentaria mientras dos retazos de nubes me protejan del sol y el invierno.
No quiero comprarte, no quiero venderme; no quiero que esta horda de sensaciones muera sin vértigo y con nombres.
Tal vez deje este árbol del Bien, esta raíz del Mal… esta parcela estéril de cambios es resignarme a cambiar la pasión por un triste souvenir de permanecer. Me voy por el aire a encontrarme con tus sueños, necesito hacer algo con tanta magia, necesito enroscarte a mis hilos de luz y dormir sobre los pétalos de tu espalda hasta desaparecer las marcas y las estacas del pasado.
Soy una Eva que esta sola dentro de sí misma, en una batalla permanente para domar el instinto sin traicionarlo.
Hay un animal salvaje que razona el mundo y le duele.
Hay un animal salvaje que es esencia, que es libertad, que pinta de rojo su corazón como una obra de arte y de amor: ignorado en este mundo, invaluable en el Universo de las Evas.
Soy una Eva salvaje y un animal sensible que trata de comprender cuál es su lugar si el que le dieron no lo es; en busca de un cause de expresión donde dejarse caer y del sabor irresistible que justifique la muerte.

Llueven Flores

LLUEVEN flores
el humo sobre el lago
es un castillo de criaturas espontáneas.
Muevo las manos
la imagen se multiplica
la toco con los dedos y la deformo;
dibujo otro paisaje.
Los veo hablar y
las palabras llegan despues.
Camino: paso el peso de mi cuerpo
de pie en pie, camino,
la sensacion llega despues.
Estoy en el aire
estoy agarrada al suelo que no existe
Escucho una pregunta
la interrogación llega despues,
el signo mucho más,
la respuesta no llega nunca.
Te veo dejando caer agua de colores
en un vaso de aire.
El sonido llega despues.
Te veo poner tus ojos sobre mi,
Tu mirada
Tu mirada siempre
Llega antes.

Condena

Qué verde durazno habrás comido,
qué nombre intocable desnudado,
qué infames deseos admitido
a la órden impura de los dados.

Qué paso has falseado en tu camino,
qué riña inmoral; qué ronco agravio,
Qué truco brindaste al asesino
de las reglas de un juego milenario.

En qué ayer de huidas infelices
te convertiste a deshoras en sicario
que alienaron los rojos de los grises.

Que deuda del amor quedó incumplida,
de esas vidas pasadas que son miles,
para que yo te quiera todavía.

Ellos I

Ellos tenían un amor y un incendio
Los martes los confundían y se quemaban
Los viernes eran simplemente eternos.
Ellos tenían un amor de fuego
Y un incendio de sangre
Antes de que menguaran la madera y los besos
Alguien debía partir…
Ella despertó y se vio sola.
El cerró los ojos y la vio para siempre.

Luz (Micro-Cuento)

Se hizo la luz, se hizo la sombra; La espalda partida sobre el zócalo, el cuerpo oscuro y cubista, su largo cuerpo sin peso, sin mirada.
Ella se movió por los cuartos, subió y bajo las escaleras, volvió a apagar las luces, se sentó, conto hasta diez, las encendió, Su azabache reflejo seguía incrustado en el jardín de invierno. Hacia ya unos días que era imposible coordinar con su sombra. Se colocaba delante, intentaba imitarla conectar con su forma... Optó por apoyarse sobre ella plegándose a la casi impracticable silueta quebrada sobre el suelo y la pared, se levanto con gran dificultad retornando a su erguido natural y se vio: era su inerte reflejo imitando los movimientos de su negrísima fisonomía, su sombra llevaba ahora el claro color de su piel, las indeseables manchas de su vestido, sus facciones y pestañas, su sombra era como un espejo; su carne huesos y alma estaban dentro de la díscola epidermis que absorbía la luz. Ahora ella perseguiría solo sus pasos.

Ella Despierta

Canta, no va a llorar,
pasó la noche desanudándose la garganta,
tal vez borde un mantel con la tristeza,
practica una mueca;
la perseverancia de devolverá la sonrisa.
Camina, no va a llorar,
no va a ninguna parte..
Reconoce un olor
pero no es el de ella
así que lo cuelga en el armario,
No, no debería quedarse con ese olor que no es suyo;
Lo deja en la vereda;
Ahora la casa parece más prolija y
ella se siente más desordenada.
En tanto movimiento perdió la mueca;
prefiere no mirar su expresión.
Los espejos sólo reflejan el dorso de las cosas.
Ella se queda más tranquila,
le gusta ver el vai-ven de su pelo mientras se persigue.
Va a llegar la noche, canta, no va llorar;
va a dormir con esa extraña dentro suyo.
Canta,
en la voz se reconocen pero no detienen la oscuridad.
Ahora
hacen llover hasta que la ciudad es una gran balsa.
El balanceo las adormece;
van a soñar el mismo sueño
y sólo una despertará.
(ellas lo saben)
una cierra los ojos
la otra sonrie.

sábado, 7 de agosto de 2010

El amenazado

Es el amor. Tendre que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su carcel, como en un sueño atroz. La hermosa
máscara ha cambiado, pero como siempre es la unica. De que me serviran
mis talismanes: el ejercicio de las letras, la vaga erudicion, el
aprendizaje de las palabras q ue uso, el aspero Norte para cantar sus
mares y sus espadas, la serena amistad, las galerias de la Biblioteca,
las cosas comunes, los habitos, el joven amor d e mi madre, la sombra
militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cantaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta
a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas,
pero la sombra n o ha traido la paz.
Es, ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oir tu voz, la
espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologias, con sus pequeñas magias inutiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejercitos me cercan, las hordas.
(Esta habitacion es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

(J.L. Borges)

Poema

Me pondré la manzana en la cabeza,
si aprendiste a tirar, en ti confío.

Y si aún no es el tiempo en que debías,
lo sabremos después de que dispares.

De cualquier modo,
me pondré la manzana en la cabeza.


(Eduardo Langagne)

Aire

Un corazón azul está por morir, está ahogándose sin el aire claro. Toma la última bocanada de oxígeno e intenta resistir lo más que pueda, se infla como una pelota y empieza a tornarse rojo nuevamente. Transpira, caen de su cuerpo gruesas gotas de miedo mientras continúa redondo, piensa que está muy quieto y eso no es bueno; ya no late pero siente, sabe el desenlace y comienza a ver como la palidez vuelve a instalarse mansamente; su color se vuelve cielo. Algunas veces soñaba con juntar sus cuatro manos y anudarse a la vida, anudar a la vida y anular a la muerte. Sabe que intentó, sabe que los nudos se volvieron sogas envolviendo todo su rojo latir. Sus ojos hinchados se quedan tranquilos.   
Ya no debe pasar,      
Es muy feo ver morir un corazón azul.

                                                          (Autor Desconocido)

Aliento

Vamos a desfilar por las aceras
vamos a usar smoking en el baño
vamos a navegar por las praderas
vamos a hurtarle besos alos años.

Vamos a darle jazz a las cadenas
a combatir molinos con abrazos
a perseguir la miel de las colmenas
que permuten la siesta en tu regazo.

Vamos a cabalgar por la demanda
de cambiar ambulancias por pegazos
y llenarnos de amor aunque el que manda
mande señales al Santo del Aplazo.

Vamos a darle luz  a los faroles
a curar de nostalgia los ocasos
a saber enfrentar fin y bemoles
a ponernos de pie por cualquier caso.