domingo, 26 de abril de 2015

Donde estás

Te dejo ahí;
me dejo irme con mi juego completo de piezas y retazos
con mi lámpara para encontrarte.
Te dejo desencandilado.
Te dejo ahí;
-Ahí- ese lugar donde no sé llegar,
esa isla silenciosa que se aleja mientras duermo.
Me dejo soñar sin la pesadilla recurrente del amor unilateral,
sin todos los símbolos que la agigantan.
Te deshabito.
Te dejo ahí,
donde estás sin que esté,
donde vivís sin que sea.
La brújula señala un punto a la nada
y en esa dirección me despido de todas las nieblas
por si detrás de alguna es ahí: tu lugar.
Me desmiraste.
Te desestoy.

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