lunes, 9 de agosto de 2010

Luz (Micro-Cuento)

Se hizo la luz, se hizo la sombra; La espalda partida sobre el zócalo, el cuerpo oscuro y cubista, su largo cuerpo sin peso, sin mirada.
Ella se movió por los cuartos, subió y bajo las escaleras, volvió a apagar las luces, se sentó, conto hasta diez, las encendió, Su azabache reflejo seguía incrustado en el jardín de invierno. Hacia ya unos días que era imposible coordinar con su sombra. Se colocaba delante, intentaba imitarla conectar con su forma... Optó por apoyarse sobre ella plegándose a la casi impracticable silueta quebrada sobre el suelo y la pared, se levanto con gran dificultad retornando a su erguido natural y se vio: era su inerte reflejo imitando los movimientos de su negrísima fisonomía, su sombra llevaba ahora el claro color de su piel, las indeseables manchas de su vestido, sus facciones y pestañas, su sombra era como un espejo; su carne huesos y alma estaban dentro de la díscola epidermis que absorbía la luz. Ahora ella perseguiría solo sus pasos.

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